Xavibo llena el Vistalegre y consigue un fin de gira a lo grande
El pasado 21 de marzo en el Palacio Vistalegre de Madrid se vivió el fin de gira de Xavibo, un artista mallorquín que ha conseguido conectar con toda una generación y convertir sus canciones en la banda sonora de muchos, revolucionando las redes sociales con cada nuevo proyecto. Por ello, en este concierto que hasta la fecha es el más grande de su carrera y uno de los momentos que sin duda marcarán su trayectoria, ofreció durante dos horas un directo que fue mucho más que un simple repaso a toda discografía.
Desde el principio, con temas como Adrede o Besos en la nariz, el ambiente ya dejaba claro por dónde iba a ir la noche. No era solo un concierto para escuchar, sino para sentir y vivir cada una de las letras al máximo. Por ello, el público completamente entregado, acompañó cada canción como si formara parte del propio show, algo que se mantuvo de principio a fin.
Uno de los grandes aciertos del artista fue ir acompañado con una banda, formada por batería, bajos, guitarras, piano y hasta panderetas y un violín. Gracias a este aspecto, las canciones crecían en directo y ganaban una intensidad que se notaba en la reacción del público. Temas como Todo se va y No todo se va sonaron más grandes, mientras que otros como Estos miedos son tuyos o No es justo mantuvieron ese punto íntimo tan característico del artista.
El concierto fue avanzando sin perder ritmo, alternando momentos más tranquilos con otros más enérgicos donde el suelo del recinto hasta vibraba. Canciones como El Brillo, Lo Malo de lo Bueno y Tu que Tal ayudaron a mantener esa montaña rusa emocional que define su música, mientras que Cansado de estar triste o Haciendo Na, colaboraciones con Marc Seguí y Walls aportaron esa energía que resultaba en la euforia de todo el presente.
Además de estas dos canciones en colaboración, tampoco quisieron perderse este concierto Enol, quién acompañó a Xavibo en Una Ventana, Stivi Joes, con quién cantó Terapia remix, y la gran sorpresa de la noche, Nena Daconte, quién interpretó junto al mallorquín su icónico tema En qué Estrella Estará, canción que el artista reversionó para su anterior trabajo.
Llegando a la mitad del concierto, Xavibo cambió completamente la escena sobre el escenario. Aquí, apareció vestido de traje, rodeado de su banda en una mesa llena de flores, construyendo una escena que simbolizaba esa boda que nunca tuvo, en relación con el tópico del disco “No te enamores”. Este cambio de escenario dio paso a uno de los momentos más íntimos del directo, donde las canciones más tristes y vulnerables del artista, Llorar al Revés, Tu que tal y Las Flores que me das, tomaron protagonismo y bajaron la intensidad del concierto.
A partir de ahí, el show volvió a crecer poco a poco hasta llegar al final del concierto, recuperando esa energía que había marcado toda la noche. El público, completamente entregado, cantó cada tema a pleno pulmón, convirtiendo el tramo final en un momento de puro disfrute. Además, justo antes de las dos últimas canciones, Xavibo se tomó un momento para dirigirse al público, en un discurso cercano donde habló de la importancia de querer bien a la gente que tenemos alrededor, de valorar lo que tenemos y de no dar nada por hecho.
También aprovechó para dar las gracias a todo el público por haberle permitido llegar hasta ahí y cumplir un sueño como llenar un recinto como el Vistalegre. El cierre, con los dos temas más importantes de este último proyecto, No te enamores y Tanta vida, fue de esos que se quedan en el recuerdo por el ambiente y la euforia de todos.
Más que un final, el concierto se sintió como el cierre de una etapa clave dentro de la trayectoria de Xavibo. Un punto de inflexión en el deja atrás una etapa para abrir otra, confirmando con este Vistalegre que su proyecto ya ocupa un lugar sólido dentro de la escena y que lo que viene probablemente será aún mayor.
GALERÍA COMPLETA
Fotografías por Nieves Gil
















