
Un año más el equipo de SON Estrella Galicia ha reunido a los medios musicales del país en el Mercado de los Mostenses de Madrid para presentar su nueva gira de conciertos con un objetivo muy claro: seguir reivindicando la importancia de las salas, que tantas bandas y artistas emergentes han visto nacer. En un evento íntimo y casero, el proyecto de la marca cervecera daba a conocer algunos de las detalles de la gran gira que abarcará su proyecto durante el 2026, contando además con la presencia de una de las bandas protagonistas, las Hinds. El dúo femenino formó parte del evento dando testimonio sobre la importancia de las salas en su carrera y deleitando más tarde a los asistentes con un showcase con temas de su último álbum como “Coffee”. Por otro lado, era evidente que en un evento de la marca era fundamental la presencia de cerveza Estrella Galicia, que además de estar de forma ilimitada en sus distintos tipos y formatos, también fue relacionado directamente con la música gracias a su taller “¿A qué suena tu cerveza?” en el que se hablaba de los distintos ingredientes que formaban parte de esta bebida y de las canciones. De esta forma SON Estrella Galicia volvió a coronarse con una presentación cercana, entretenida y amena que abrió un abanico infinito de posibilidades a los fans de la música para asistir a conciertos únicos por las distintas ciudades del país, logrando ese efecto de “emigración sonora” que buscan. Dentro de la amplia lista de ciudades que forman parte de esta gira se encuentran Madrid, Coruña, Barcelona, Santander y Valladolid, entre otros; además de contar con la actuación de grandes artistas como Alizzz, Hinds, Teo Lucadamo, Toldos Verdes, Mori, etc.

El pasado 21 de marzo en el Palacio Vistalegre de Madrid se vivió el fin de gira de Xavibo, un artista mallorquín que ha conseguido conectar con toda una generación y convertir sus canciones en la banda sonora de muchos, revolucionando las redes sociales con cada nuevo proyecto. Por ello, en este concierto que hasta la fecha es el más grande de su carrera y uno de los momentos que sin duda marcarán su trayectoria, ofreció durante dos horas un directo que fue mucho más que un simple repaso a toda discografía. Desde el principio, con temas como Adrede o Besos en la nariz , el ambiente ya dejaba claro por dónde iba a ir la noche. No era solo un concierto para escuchar, sino para sentir y vivir cada una de las letras al máximo. Por ello, el público completamente entregado, acompañó cada canción como si formara parte del propio show , algo que se mantuvo de principio a fin. Uno de los grandes aciertos del artista fue ir acompañado con una banda, formada por batería, bajos, guitarras, piano y hasta panderetas y un violín. Gracias a este aspecto, las canciones crecían en directo y ganaban una intensidad que se notaba en la reacción del público. Temas como Todo se va y No todo se va sonaron más grandes, mientras que otros como Estos miedos son tuyos o No es justo mantuvieron ese punto íntimo tan característico del artista.

La noche del 20 de febrero, como si se tratara de una escena de The Maltese Falcon, el habitáculo del Movistar Arena se tiñó de negro. Pasadas las 21:30, una pieza instrumental clásica que recordaba al cine noir empezó a expandirse por el espacio. Entonces apareció en pantalla el nombre. El suyo. Ralphie Choo. La ovación del público se acompasó con la tensión de la pantalla, donde pequeños fragmentos de vídeo revelaban al intérprete por partes: primero su mirada, después sus icónicos zapatos de punta. Cuando la intensidad de la piezainstrumental alcanzó su clímax, el artista daimieleño apareció frente a todos, vestido de rojo, e interpretó Pirri, el sencillo que dio el pistoletazo de salida a la noche. Antes de cerrar la primera canción, el aclamado “Juanito” ya enlazaba con la siguiente, una pieza más íntima, romántica, aunque fiel a su esencia, que bien podría formar parte de su siguiente álbum. Bajo una iluminación que oscilaba entre el blanco, el rojo y el amarillo, Ralphie estalló con Supernova, su ópera prima, en la que interpretó Bulerías de un caballo malo, NHF y Beso Bruma.




















