L0rna, Yung Beef, Sticky M.A. y una maratón constante de FOMO
La primera edición de Subsónico confirma que el urbano sigue marcando el paso
El primer fin de semana que ya olía a verano tenía una cita marcada en rojo en el calendario del urbano: la primera edición de Subsónico Festival. Un debut que llegaba a reventar de hype y con un cartel difícil de imaginar para una primera entrega. Nombres como Yung Beef, Pablo Chill-E, Al Safir o Sticky M.A. convertían el Auditorio Miguel Ríos en el epicentro del género durante dos jornadas.
El viernes fue territorio de los más puristas, de quienes siguen entendiendo el urbano desde sus raíces más raperas. La jornada arrancó con La Blackie, soltando barras más duras que un pan de hace una semana. Después llegó desde la M-30 El Grecas, una de las grandes sorpresas de la noche, mientras Anadie, una de las voces femeninas del momento, conquistaba a los asistentes desde otro escenario.
La tarde siguió ganando con Hard GZ, uno de los artistas más esperados del día. Más tarde, Israel B convirtió el escenario Wave en un auténtico cypher multitudinario, poniendo a rapear hasta al último asistente. El momento más celebrado llegó cuando Recycled J apareció por sorpresa para acompañarle sobre las tablas, desatando una de las ovaciones del festival.
La recta final del viernes quedó en manos de Al Safir, uno de los nombres más aclamados de la escena nacional. Mientras tanto, quienes optaban por una despedida más electrónica encontraban refugio en el escenario Bass, donde Parkineos reventaba BPMs para cerrar una primera jornada por todo lo alto.
Pero si el viernes dejó el listón alto, el sábado demostró que todavía quedaba margen para sorprender. Xiyo y Fernández, la dupla del momento, fueron los encargados de abrir fuego con un recinto que ya presentaba una gran entrada desde primeras horas de la tarde. Tras ellos llegó Jhon Pollón, repasando algunos de los temas más destacados de su catálogo.
Uno de los momentos más especiales del día lo protagonizó Soto Asa. Aunque lleve tiempo sin publicar música nueva, subió al escenario con la naturalidad de quien ya forma parte de la historia reciente del género. Paralelamente, El Bugg e Ynestrosa mantenían el caos controlado en el escenario Bass.
En el escenario principal, el Subsónico, se congregaron miles de personas para recibir a Pablo Chill-E, probablemente la propuesta internacional que más impacto ha tenido en la escena urbana hispanohablante durante los últimos años.
Otra de las actuaciones más esperadas fue la de L0rna. Aunque actuó en uno de los escenarios más pequeños, dejó claro que su crecimiento ya pide cotas mayores. Durante su show proyectó el vídeo de Javi Hoyos sobre su ruptura con el rapero Yassir, generando uno de los momentos más comentados de la jornada.
La carrera entre escenarios se convirtió entonces en una auténtica prueba de resistencia para los asistentes. Juicy Bae desplegó su universo de club, melancolía y sensibilidad en una actuación que conquistó al público. Casi sin tiempo para recuperarse, llegó uno de esos run-outs imposibles: L’Haine en el Bass, Sticky M.A. en el Wave y la sensación constante de no poder estar en dos sitios a la vez.
El cierre quedó reservado para dos generaciones conectadas por una misma narrativa. Primero apareció Gloosito, consolidando el estatus que lleva años construyendo, y después llegó Yung Beef. La cabra. El pionero. El artista que sigue demostrando por qué continúa siendo una figura central dentro del imaginario urbano español.
La primera edición de Subsónico deja una sensación difícil de ignorar: la de un festival que ha sabido trasladar el espíritu underground a un formato de gran escala sin perder parte de su esencia. Un evento que no solo reúne a los nombres más consolidados de la escena, sino que también apuesta por el relevo generacional a través de espacios como la Burn Stage, donde las Rising Stars tuvieron la oportunidad de mostrar por qué son algunos de los nombres a seguir en los próximos años.
Si esta primera edición era una declaración de intenciones, Subsónico ya ha dejado claro que ha llegado para quedarse.










